top of page

Nacido en Zaragoza, España. Sacerdote, Científico e Ingeniero pero sobre todo un paciente y consumado pedagogo, no se guardaba las cosas para él,  hacía partícipes a todos de sus conocimientos. Su amor y vocación por la   educación lo llevaron a El Salvador, allí irradió su cálida sonrisa mezclada perfectamente con la fuerza de su mirada y la tenacidad para cumplir con todo cuanto se proponía.

Con una fe inquebrantable y con una pasión por el servicio a los demás entregó los últimos años de su vida a la formación de niños y jóvenes de El  Salvador, materializando su sueño en el Colegio Español Padre Arrupe.

Después de su partida, nos dejó la misión de formar hombres y mujeres para los demás.

bottom of page